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Cocina Saludable

ARROZ PILAF PARA COMER SANO

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La mejor receta de arroz pilaf. Hoy vamos a aprender a hacer un plato para esos ‘principianters’ que quieren ponerse buenorros o para aquellos que son veganos.

  • Dificultad: ¿pretendes hacer 50 abdominales diarios y no puedes con esto?
  • Duración: 1 hora

Ingredientes

  • Arroz basmati
  • Tomillo
  • Zanahoria
  • Cebolla o cebolleta
  • Ajo
  • Canela
  • Puerro
  • Sal
  • Pimienta

El mejor arroz para comer sano y rico. El arroz pilaf es una receta que, en sí, podría ser un acompañamiento pero nosotros vamos a convertirlo en un plato para que te sientes a ver La Casa de Papel mientras cenas.

El origen de esta receta no se conoce del todo bien pero se consume en partes de todo el mundo: Irán, Turquía, Asia Central, India y el Caribe. Pero… Nosotros somos ‘principianters’ y le vamos a dar un par de vueltas porque, si te soy sincero, es prácticamente arroz blanco.

PREPARACIÓN DEL ARROZ Y DEL CALDO

El arroz, del mismo modo que la harina de la pasta, contiene almidón; lo que va a hacer que nuestro arroz pilaf se quede pegajoso y se vuelva una masa cuando lo cocines. Sé como haces el arroz blanco, ‘principianter’. Seguro que ni se lo darías al perro.

Por este motivo, vas a tener que quitarte esa pereza que tienes encima y lavar el arroz. Simplemente, búscate un bol y llénalo de agua, mueve con las manos el arroz y tira el agua. Vas a ver que el agua se queda completamente blanca, es el almidón. Vas a tener que repetir este proceso hasta que el agua salga limpia.

Puedes utilizar cualquier tipo de arroz, aquí no matamos a nadie. Sin embargo, el mejor para este plato es el de grano largo. En concreto, el arroz basmati; tiene ciertos aromas aflorados que van a compensar las carencias de sabor que tiene esta receta.

Bien, ya deberías tener reservado, en el bol, el arroz limpio y sin agua. A partir de aquí, pon una olla a fuego medio. Vamos a preparar el caldo. La receta original es con agua pero me parece demasiado aburrido. Si tu pereza es máxima, compra el caldo o échale la típica pastilla de concentrado pero mereces la muerte, ‘principianter’.

La receta original se prepara con ghee, una especie de mantequilla indio-paquistaní. Como dudo que dispongas de ello, vamos a utilizar aceite de oliva. Si no eres vegano, o te da igual todo en esta vida, utiliza mantequilla. La cosa cambia, te lo aseguro.

De todos modos, sabes que yo me esfuerzo para que tu no te canses haciendo algo. Así que, si quieres hacer la receta tradicional, aquí te dejo un enlace para que compres ghee.

Echa un poco de aceite en la olla y tira tres dientes de ajo aplastados, con piel y todo. Simplemente, dales un golpe con el puño para que se rompan. Esto se llama ajo ecrasse (para que lo apuntes un tu diccionario, ‘principianter’). Aquí te dejo el diccionario completo. Deja rehogar los ajos 3 minutos.

Una vez que hayan tomado un bonito color, echa media cebolla, medio puerro y media zanahoria cortados en trozos no muy pequeños. Corta las verduras como puedas, que con que sean de tamaño mediano te va a funcionar. Deja que se cocine todo junto durante 5 minutos, si esperas a que se cocine durante 10 mejor, pero ya voy conociendo tus prisas por tirarte a no hacer nada, ‘principianter’.

Una vez que todo haya tomado un bonito color, échale una cucharada sopera de sal y bien de pimienta recién molida; mucha pimienta siempre es poca, te lo voy a repetir hasta que te canses. Llena la olla con unos dos litros de agua y déjalo cocer durante no menos de 20 minutos. Si lo dejas 1 hora mejor pero sé que no lo vas a hacer.

PREPARACIÓN DEL ARROZ PILAF

Ya tienes el caldo haciéndose. Perfecto. Pon otra olla a fuego fuerte y echa bien de aceite y otro ajo ecrasse. Cuando veas que el ajo a tomado color, echa las otras mitades de cebolla, zanahoria y puerro pero, esta vez, corta las verduras en cubitos pequeños. Este corte se llama brunoise. Lo que aprendes aquí no te lo enseña nadie, ‘principianter’. Además, añade un poco de tomillo.

Quiero que estas verduras las hagas a fuego muy fuerte para que queden bien doradas por fuera y crudas por dentro. Una vez que estén doradas, sácalas de la olla y resérvalas en un plato.

Baja el fuego al mínimo y echa un vaso de arroz por persona y una rama de canela. El vaso tiene que ser pequeño, no le eches el de los cubatas que vas a tener arroz para acabar con el hambre en el mundo. Y si no tienes una rama de canela, échale una cucharada pequeña de canela en polvo pero no es lo mismo. La idea es que el arroz se rehogue en el aceite con sabor a verduras durante 5 minutos.

Es el momento de echarle el caldo bien caliente. Esta receta se cocina con dos partes de agua por cada parte de arroz. Para los nuevos, que, por cada vaso de arroz que le hayas echado, échale dos de caldo. Saca la calculadora.

En el mediterráneo tratamos el arroz de una manera muy concreta. En casi todo el resto del mundo se cocina por periodos medianamente largos. El arroz coge más sabor pero el grano pierde sus cualidades naturales y, normalmente, se abre y se rompe. Así se cocinaría esta receta. No obstante, a parte de que es más rápido, te recomiendo que lo cocines de la manera más italo-española.

Pon el fuego al máximo para que el caldo eche a hervir y, después, pon el fuego medio alto. La idea es que se cocine por un periodo de entre 10 y 20 minutos. No te voy a decir un tiempo porque cada arroz absorbe líquido a una velocidad distinta y se ablanda más o menos rápido. Así que, como siempre, ve probándolo. Debería estar hecho cuando se quede sin líquido.

¿Te acuerdas de las verduras que habías reservado? Tienes que incorporárselas al arroz durante la cocción. Si te gustan menos hechas, échaselas casi al final de la cocción. Si te gustan más echas, échaselas al principio de la cocción. Mi recomendación es que se las eches a falta de 3 minutos para que el arroz este listo. Así, mantendrán todo su sabor y sus nutrientes; y, además, tendrán un crujiente de la leche.

Con esto ya tendrías el arroz pilaf hecho, mi ‘principianter’. Si lo dejas reposar 5 minutos en la olla mejor pero tu verás. El caso es que ya puedes volver a tu sofá con un buen bol de arroz y sentirte sano por un día. Un abrazo y no olvides suscribirte a esta revista para más recetas y darle un buen ‘me gusta’.

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